El hallazgo ayuda a guiar la selección de espermatozoides
en la fertilización asistida
Describen un mecanismo clave de la fertilidad masculina
Por Sebastián A. Ríos
Un equipo internacional de expertos en fertilidad liderado por una investigadora argentina describió un mecanismo clave de la fecundación humana. En un artículo publicado en la revista Human Reproduction , revelaron cómo, una vez dentro del óvulo, el espermatozoide se "desnuda" para permitir la unión del material genético masculino con su contraparte femenina.
Más precisamente, lo que los investigadores descubrieron es cómo actúan unas estructuras del espermatozoide llamadas proteasomas, que tienen un papel protagónico en la fertilización.
"Cuando los espermatozoides presentan alteraciones morfológicas que afectan el funcionamiento de los proteasomas, la fertilización no se produce", explicó a LA NACION la doctora Vanesa Rawe, directora del Laboratorio de Biología, Investigación y Estudios Especiales del Centro de Estudios en Ginecología y Reproducción (Cegyr), y principal autora del mencionado estudio, junto con su colega el doctor Héctor Chemes, investigador del Conicet.
El descubrimiento de Rawe y sus colegas de Brasil, Chile y Estados Unidos tiene aplicaciones terapéuticas inmediatas. Ayuda a guiar la selección de espermatozoides durante los tratamientos de fertilización asistida, para excluir a aquellos que presentan alteraciones morfológicas en el cuello del espermatozoide, que es donde deben actuar los proteasomas.
"Con el diagnóstico de estas alteraciones en mano, es posible seleccionar, gracias a la tecnología microscópica de alta magnificación, espermatozoides que están menos afectados, para luego realizar un procedimiento de fertilización asistida -explicó la doctora Rawe-. Así, se le puede ofrecer una chance normal de embarazo al paciente cuyos espermatozoides presentan estas alteraciones."
La experta citó como ejemplos los casos de pacientes afectados por estas alteraciones, llamadas teratospermias -más precisamente, las que se definen por problemas de inserción cabeza-cuello-, que habían intentado sin éxito varios procedimientos de fertilización asistida, pero que, luego de un estudio más minucioso posible gracias al mejor conocimiento de estas alteraciones, pudieron lograr el embarazo.
"En nuestro laboratorio siempre nos ha interesado la patología espermática, ya que el 50% de los casos de infertilidad tiene un origen masculino -comentó la doctora Rawe-. Tratamos de ver dentro de un espermatozoide que es anormal cuál es la enfermedad subyacente que resulta en la infertilidad."
Esa es la línea de investigación que llevó al estudio de los llamados defectos en la inserción cabeza-cuello, es decir, las alteraciones que tienen lugar en el punto en que la cola del espermatozoide se conecta con la cabeza. "Estos son casos de infertilidad muy graves en donde el espermatozoide ni siquiera logra la fecundación, a diferencia de otros casos de infertilidad en los que se produce la fecundación, pero luego se pierde el embarazo", agregó la investigadora.
La observación de que estos espermatozoides presentaban una disminución de la actividad de los proteasomas es la que llevó a profundizar el estudio de las implicancias de esas alteraciones sobre los procesos que tienen lugar una vez que el espermatozoide penetra en el óvulo (ver infografía).
"Observamos que una vez que el espermatozoide se encuentra dentro del óvulo, los proteasomas que están alrededor del cuello dejan expuesta la zona en cuyo interior se encuentra el centríolo proximal -relató Rawe-. El centríolo lo que hace es organizar una red de microtúbulos, que atrapan el ADN femenino y lo atraen hacia el material genético masculino."
Es entonces cuando ocurre la fertilización. "Cuando el espermatozoide tiene problemas morfológicos en ese nivel, la fertilización no se produce -agregó la investigadora-. Hasta ahora, sólo sabíamos que ese espermatozoide estaba enfermo, pero no conocíamos los mecanismos celulares que impedían la fertilización."


